Por: Agencias
Argentina; 22 de agosto.- Raúl Martins, exintegrante de la Secretaría de Inteligencia de Argentina (SIDE), fue extraditado desde México —donde pasó 10 años y 10 meses— hacia Ezeiza, acusado de asociación ilícita, lavado de dinero y de administrar una red de explotación sexual.
Según diversas informaciones, Martins, de 77 años, ingresó a la SIDE el 1 de noviembre de 1974 y se jubiló el 1 de octubre de 1987. Abrió locales nocturnos en Buenos Aires frecuentados por jueces, fiscales y empresarios, a quienes filmaba sin su conocimiento. En 2001, el fiscal José María Campagnoli halló una de esas grabaciones en una caja de seguridad. Martins se instaló en Cancún en 2003.
Una causa que tardó años en avanzar
Su hija Lorena Martins lo denunció en 2011 ante tribunales federales de Buenos Aires al enterarse de las actividades de su padre, pero la causa quedó paralizada de inmediato. Se reactivó en 2016 con el trabajo del fallecido fiscal Federico Delgado, junto con la Procuraduría de Trata, a cargo de Alejandra Mángano y Marcelo Colombo. Para el Ministerio Público, la organización operaba desde hacía 25 años y contaba con al menos 10 locales en Buenos Aires.
La jueza María Servini ordenó su captura en septiembre de 2019, y Martins fue detenido el 3 de octubre de ese año en el aeropuerto de Cancún, cuando intentaba viajar a Belice. Presentó 10 amparos para evitar su extradición.
En 2023, el entonces canciller Marcelo Ebrard firmó la orden de extradición, pero un recurso de último momento la frenó, por lo que Martins permaneció bajo arresto domiciliario en un condominio de Cancún hasta ahora.
Ya en Argentina, quedará a disposición del Tribunal Oral en lo Criminal Federal 7, que mantiene sin fecha un juicio con más de una docena de imputados.
Un canje de extradiciones entre México y Argentina
La llegada de Martins a Buenos Aires se dio como contraparte de una operación bilateral: el jueves 20 de agosto, Argentina entregó al ciudadano mexicano Fernando “N” a la Fiscalía General de México. Según fuentes con acceso a la negociación, ese gesto ayudó a destrabar la salida de Martins.
Ganancias millonarias y una red de cómplices
La investigación calcula que la organización de Martins generaba en México ganancias por 1.8 millones de dólares. Además de responder como jefe de esa red, deberá enfrentar cargos por el lavado del dinero derivado de la explotación.
Fiscales antitrata argentinos identificaron a más personas vinculadas al esquema, entre ellas familiares del exespía, encargados de los locales y exagentes policiales, a quienes la jueza Servini ordenó indagar por delitos adicionales. La Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex) los describió como parte de “segundas, terceras y cuartas líneas” de la organización.
Martins se trasladó a México cuando el fiscal Campagnoli comenzó a investigarlo por proxenetismo, pese a que conservaba contactos con funcionarios judiciales y policiales de su etapa en inteligencia. Mientras él se instalaba en Cancún, dejó a su esposa, Estela Percival, y a su familia política al frente de los locales en Buenos Aires.
Un caso judicial reveló que, en 2006, Martins recaudaba en Argentina el equivalente a 1.5 millones de dólares anuales, además del millón 800 mil dólares que obtenía en México. Tras el cierre de uno de sus locales, abrió otros negocios en la zona.
Una fotografía que generó controversia en Argentina
Uno de sus locales en Quintana Roo cobró notoriedad después de que el expresidente argentino Mauricio Macri, entonces jefe de Gobierno de Buenos Aires, fuera fotografiado ahí en 2010 junto a su esposa Juliana Awada, durante su luna de miel. La imagen generó un escándalo político en Argentina, aunque Martins logró mantener abierto el negocio en México.